Recogida de Alimentos
Hace más
de un mes me plantearon la posibilidad de participar en la gran recogida de
alimentos que se celebra el 30 de noviembre y el 1 de diciembre. No dude en
apuntarme ya que el año pasado ya había participado con ellos para la recogida
en verano y fue una experiencia que me gustó mucho.
Aunque esta vez era algo diferente,
mientras que el año pasado yo me encargue de separar los alimentos y demás
productos en el almacén de la organización, este año yo me encargaba de estar
en un supermercado e intentar que la gente que pasase por ahí se prestase
voluntario para ayudar.
Fui con dos amigas y cuando llegamos me sentía un poco perdida porque no sabía muy bien que había que hacer ni como, pero gracias a Dios había gente para poder explicarnos que había que hacer y cómo. Nuestra meta era llenar las cajas que nos habían dado llenas de alimentos no perecederos y lo que al principio parecía muy difícil por no decir imposible acabamos completando bastante bien.
Yo tenía que estar en la puerta del
supermercado y cada vez que venía un cliente tenía que preguntarle si quería
colaborar y darle unos papeles con la información necesaria para poder
colaborar. Al principio no me sentía muy cómoda yendo a hablar con los clientes
porque me daba la sensación de que les estaba acosando de alguna manera y no
quería que se echaran atrás.
Pero al final salió bastante bien
la gente normalmente era muy maja y ya solo con verte con la camiseta y el logo
del banco de alimentos querían colaborar. Era muy satisfactorio y sorprendente
ver cómo la gente entraba solamente para colaborar y su compra entera iba para el
banco de alimentos. También me sorprendió mucho un señor que nos dio 50 euros
para el banco de alimentos y aprovechamos para comprar productos de higiene ya que,
aunque sea una recogida de alimentos estos productos también son muy
importantes y necesarios sobre todo para gente que no tiene dinero ni para
comer.



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