Ikaskide
No se cómo, pero cada día que voy a ayudar a Ikaskide aprendo
algo nuevo. A pesar de que intento olvidarme de todas las cosas que tengo que hacer,
abecés es inevitable que mi cansancio se vea reflejado. Eso es lo que me paso
la semana pasada, con las evaluaciones tan inminentes me di cuenta de que el
cansancio no me dejaba concentrarme lo bastante como para ayudar a los que me
lo pedían. Si hace dos semanas podía ayudar a cuatro niños al mismo tiempo la
semana pasada un solo niño me parecía demasiado y me costaba mantenerlo tanto a
él como a mi concentrado.
No sé si pude ayudar mucho ese día, pero por lo menos no podrán
decir que no lo intenté.

Comentarios
Publicar un comentario