REFLEXIÓN FINAL

Después de casi dos años de CAS, ha llegado la reflexión final que pondrá el broche de oro a mi blog de reflexiones. En mi primera reflexión, para introducir cada apartado propuse una canción acorde con la sección, algo que también haré esta vez. 


Para empezar, hablaré de mi evolución en las diferentes áreas de CAS. Como ya he mencionado anteriormente, en la sigla CAS, la C se refiere a Creatividad, que es el área por la que empezaré.

CREATIVIDAD:



En mi primera reflexión comenté que me gustaría aprender italiano a lo largo de estos años. Por desgracia, por problemas de organización y de coste de las academias, no llegué a recibir ninguna clase. En lugar de ello, decidí aprender a cocinar, algo que me pareció muy útil no solo ahora si no para el resto de mi vida y que me aportaría mucha independencia y soltura para resolver recetas de la forma más adecuada en mis años de universidad, sobre todo. Además, pienso que es una habilidad que se va adquiriendo con el tiempo, por lo que cuanto antes empezara, mejor. 

También son creatividad las clases de inglés o francés que recibí para presentarme a los respectivos diplomas C1. Sin embargo, creo que donde más me pudo ayudar esta área fue en la parte de la cocina que es la más he practicado y donde creo que he hecho unas grandes mejoras respecto al año pasado.

Además, también me sirvió a mejorar mi expresión oral y hablar en público en general ya que fue algo que tuve que poner en práctica cuando participe en los debates en francés y español que me ayudaron a conseguir más seguridad en mi misma y a hablar en público sin ponerme nerviosa, algo que pude poner en práctica cuando tuvimos que hacer las charlas sobre nuestro viaje a Kenia, por lo que estoy muy contenta de que esta área me haya servido para tanto (esto se irá explicando a lo largo de la reflexión).

En definitiva, esta área de CAS me ha gustado mucho y he aprendido mucho sobre ella. Puede que no haya desarrollado mi lado artístico que puede ser más común de evocar en este apartado como es la pintura o la música (los que espero dedicar tiempo en un futuro). Sin embargo, he desarrollado otras áreas como la cocina, idiomas o hablar en público, que creo que son las tres muy útiles para mi día a día y que después de dos años me enorgullece decir que he progresado. 




ACTIVIDAD:


Creo que con diferencia esta es área que más me ha costado completar y ha sido un reto personal que me esforzado en mantener. Después de dos años, he probado un gran número de deportes: he corrido, he hecho zumba y he practicado yoga. A pesar de que estas actividades me ayudasen a desconectar del trabajo, también a causa de este iba cambiando de deporte para ver si así habría un mejor resultado. Siento que todavía no he encontrado el deporte ideal para mí, pero no por eso voy a rendirme ahora.

Y esto solo son nuevos deportes que he descubierto por que, por otro lado, también he retomado antiguas actividades, como es el pádel.

También probé otro tipo de actividades más puntuales como cuando hice tres etapas del camino de Santiago o realizamos un jardín para el proyecto de unos compañeros.

Todas estas actividades me han permitido mejorar mi condición física, desconectar de todo el trabajo que tenía y llevar una vida saludable, que es tan necesaria. Es cierto que esta no es una de mis áreas favoritas, y puede que no haya hecho grandes cosas, pero creo que me he involucrado mucho en todo lo que he hecho y siempre con muchas ganas. Por eso creo que más allá de que te guste o no el deporte es importante la perseverancia y mantener el compromiso cuando estas realizando algo que no te resulta tan fácil como por ejemplo en mi caso el servicio, que es de lo que hablaré a continuación.




SERVICIO:


Creo que el servicio es el área de esta asignatura que seguramente más he disfrutado y eso se ha visto reflejado en el número de reflexiones que le he dedicado (algo superiores a las otras áreas).

Antes de empezar con esta asignatura, había participado en algunos voluntariados, como recogidas de alimentos o carreras benéficas. Sin embargo, no fue hasta que conocí esta asignatura que me fui interesando más sobre este aspecto y participar en numerosos voluntariados.

A lo largo de estos dos años, quizás habréis leído reflexiones sobre mi experiencia como voluntaria en carreras, como profesora dando clases particulares, pintando murales o en recogidas de alimentos. Sin embargo, las que más me han marcado y que considero importante destacar son: mi colaboración en la escuela de verano de autismo, las clases de refuerzo en Ikaskide y, por último, mi viaje a Kenia.

He aprendido mucho de todas, pero muy especialmente de estas tres, que me han hecho crecer como persona. Ahora soy una persona más tolerante, más informada sobre las capacidades de distintos niños que, con enfermedad o sin ella, tienen problemas y nosotros tenemos la capacidad de hacer que su vida sea más sencilla. Por ejemplo, en Ikaskide, haciendo la tarea con niños a los que sus padres no pueden ayudar.

Fue especialmente después de mi viaje a Kenia cuando creo que mi mentalidad sobre el servicio cambió, ya que me hizo ver y comprobar que más allá de que nosotros podamos ayudar a la gente, son ellos los que nos enseñan muchas cosas, como el respeto hacia los demás.

Cuando estuve en Ikaskide me rodeé de niños muy distintos a lo que estaba acostumbrada en mi entorno social. Muchos de ellos procedían de familias de inmigrantes, muy diferentes entre sí, y, sin embargo, se respetaban entre sí y a los mayores. En el campamento de autismo pude comprobar que, a pesar de las dificultades que te plantea la vida, como esta enfermedad, tanto los niños como los padres viven muy alegres y disfrutando mucho más que nosotros. Creo que es algo que deberíamos tener muy presente en nuestro día a día e imitarlos.

Por último, en Kenia, me enseñaron la importancia de saber vivir con poco, y cómo con ese poco podemos vivir muy bien, incluso mejor de lo que lo hacemos ahora. Algo que tienen en Kenia y de lo que carecemos en Europa es la generosidad. Lo poco que ellos tenían lo compartían y te lo daban sin ningún tipo de esfuerzo. Aquí, en cambio, nos cuesta muchísimo donar cosas a los más necesitados; ese egoísmo no lo vi en ningún momento en Kenia. Lo que me hizo pensar que, aunque somos nosotros los que pretendemos enseñarles tantas cosas, en definitiva, son ellos los que nos enseñan todo lo que no sabíamos. Creo que esto es algo muy importante sobre lo que hay que reflexionar.

Por último, me he dado cuenta que, gracias a mi entusiasmo por el servicio, he ido contagiando a mi familia esa preocupación por ayudar a los demás. Así es como mi hermana se apuntó con otra amiga a la escuela de verano de autismo conmigo, mi madre decidió ser voluntaria también en un programa de apoyo escolar y mis primos van a apuntarse al campamento de autismo conmigo el próximo verano. Me he dado cuenta de que esta asignatura no solo me ha influido a mi sino a toda mi familia, y creo que eso es algo muy bonito y de la que me siento muy orgullosa. 


  
MIS RETOS:


Después de esta pequeña introducción a lo que han sido mis años en CAS ha quedado bastante claro que la parte de servicio es la que más me ha gustado y he disfrutado. No era algo que me esperase ya que creía que aprendería mucho sobre creatividad, algo que me apetecía mucho, pero no ha sido así.

A pesar de las ganas que tenía de mejorar mi condición física, creo que también ha quedado bastante evidente que no es un área que he logrado tanto, ya que me cuesta. No obstante, a pesar de su dificultad, es un reto que he asumido con alegría. No pretendo tirar la toalla después de todo lo que he conseguido en un año y medio ya que considero que la actividad física, al igual que las otras dos áreas, son fundamentales para mantener una buena salud mental.


MI PROYECTO:


Uno de los requisitos de esta asignatura (aparte de las reflexiones) era realizar un proyecto final, creado desde cero, donde pusiéramos en práctica lo aprendido en estas tres áreas. Para ello, decidimos unirnos Irene Lacabe, Juan Turiel y yo (Sara Velasco) para crear en nuestro colegio el Día del Medio Ambiente. Los tres somos muy conscientes de los peligros que provoca nuestra contaminación, algo que hay que ir inculcando desde una edad temprana para sensibilizar a la sociedad. Por esa razón, se nos ocurrió celebrar el Día del Medio Ambiente, fundamentalmente centrado en la concienciación de los más pequeños sobre este problema.

Crear y organizar una jornada como esta parece mucho más sencillo de lo que realmente es y, aunque me gustó mucho la experiencia y creo que aprendí mucho llevándola a cabo, no cabe duda que fue duro y no siempre bien reconocido.

La buena organización en este tipo de proyectos es esencial. Creo que nosotros nos organizamos bastante bien, sin embargo, no fue suficiente ya que tuvimos algunos problemas con los juegos, los voluntarios y los profesores. No obstante, el día salió adelante, algo de lo que estoy muy contenta.

Después de este proyecto llegue a la conclusión que ser profesor es muy duro. También aprendí muchas cosas sobre organización, sobre la manera de tratar con niños y sobre cómo el trabajo duro, la constancia y la buena voluntad pueden dar lugar a una jornada muy satisfactoria, que los niños (por lo que me dijeron) disfrutaron mucho. Mi balance general, por lo tanto, es positivo ya que considero que a pesar de algunos fallos aprendí y los niños disfrutaron. 



EVOLUCIÓN:

Creo que algo importante de esta asignatura es cómo vas cambiando tú a medida que vas superando los retos que te marcas y cómo afrontas los nuevos desafíos que te propones. Creo que esta asignatura me ha enseñado muchas cosas en las tres áreas. Por un lado, en Creatividad, he aprendido muchas recetas distintas que me han permitido adquirir soltura a lo largo de los meses para realizarlas de la mejor forma. En Servicio, me ha pasado algo parecido: a lo largo de mis clases en Ikaskide aprendía a conocer mejor a mis niños, a encontrar la manera de hablar con ellos y ayudarles de la mejor forma. Además, he extraído muchos otros aprendizajes que puedo aplicar a mi vida diaria. Por otro lado, gracias al área de Actividad, he comprobado la importancia de ser perseverante y no darse por vencido, a pesar de que la tarea a realizar no te entusiasme mucho.

En lo que respecta a las reflexiones, creo que en ese aspecto también ha existido una evolución. El primer año, controlaba muy bien mi blog y colgaba numerosas reflexiones, generalmente largas y acompañadas siempre que podía con pruebas como son fotos. No obstante, este año, en el que estoy cursando segundo de bachiller (mucho más intenso que el anterior) noto que no dispongo de tanto tiempo y publicar regularmente reflexiones me es más difícil. Por otra parte, creo que mi expresión escrita ha mejorado mucho gracias a las reflexiones, ya que puedo ver que estas últimas son más reflexivas y reflejan mejor lo que pienso.

En definitiva, a lo largo de estos dos años creo que ha habido una evolución tanto de mis reflexiones como de mí, como persona. Esta es una de las razones por las que recomiendo con entusiasmo esta asignatura, que creo que nos ha hecho a todos crecer y madurar.

Además, he podido salir de mi zona de confort y hacer cosas que no hubiera intentado si esta asignatura no me hubiera motivado a descubrirlas. Creo que es una asignatura diferente, a la que no estamos acostumbrados y que nos aporta muchas cosas buenas.

Por último, quería hacer una autoevaluación de mi paso por esta asignatura. Después de dos años, creo que, si me preguntasen, si debería o no aprobar la asignatura, mi respuesta sería sí. Y lo pretendo demostrar con los siete resultados de aprendizaje de CAS.

RESULTADOS DE APRENDIZAJE:

  •  Identificar en uno mismo los puntos fuertes y las áreas en las que se necesita mejorar.
Me he dado cuenta de que uno de mis puntos débiles es el área de Actividad. Incluso cuando realizaba actividades con mucho entusiasmo, estas no acababan de gustarme o no se me daban bien. No obstante, como ya he dicho, no quiero dejar de practicar esta área ya que creo que es muy importante y que puede que algún día, incluso, encuentre el deporte que me enganche definitivamente.

Por otro lado, también me he dado cuenta de que el área que más me ha gustado y que creo que es mi punto fuerte es el Servicio. No me ha costado en ningún momento realizar estas actividades y siempre que las acababa estaba muy contenta, por lo que me parece un descubrimiento para mí, algo que he disfrutado y que se me da bien. 
  •  Mostrar que se han afrontado desafíos y se han desarrollado nuevas habilidades.
Creo que en todas las áreas he ido reflejando esto, sin embargo, donde más se ha podido ver el desarrollo de nuevas habilidades es en el área de creatividad. Estoy muy orgullosa de mi trabajo en la cocina ya que creo que he ido mejorando y desafiándome con nuevos retos cada vez más difíciles para demostrarme a mí misma lo que podía hacer.
Donde más he podido ver esa evolución creo que es cuando repetí uno de los platos que había hecho cuando comencé esta asignatura y comprobé, con gran felicidad, que había mejorado mucho mi calidad y funcionamiento a la hora de cocinar.
  • Mostrar como iniciar y planificar una experiencia de CAS.
Cuando creamos el Día del Medio Ambiente, partíamos de la nada. Por lo tanto, tuvimos que poner en marcha todo lo que habíamos aprendido hasta entonces en materia de planificación, investigación y preparación para sacar la jornada adelante. Desde el principio estábamos los tres muy motivados con la idea e intentamos resolver de la mejor forma todos los problemas que surgieron (como la falta de voluntarios).

Gracias a la organización que tuvimos en las distintas tareas que había que realizar y nuestra actitud responsable y comprometida con el proyecto, el Día del Medio Ambiente salió adelante. Somos conscientes de que no todo salió perfecto, ya que tuvimos ciertos problemas con la coherencia del plan. Sin embargo, yo estoy muy orgullosa del trabajo, ilusión y ganas que pusimos. 
  • Mostrar compromiso y perseverancia en las experiencias CAS.
En este punto también podría mencionar mi proyecto de CAS ya que esto pedía compromiso, mucho trabajo y perseverancia. Sin embargo, creo que mi compromiso con la asignatura y lo que estaba haciendo se vio más reflejado cuando estuve en la Escuela de verano de autismo.

Fue allí cuando me toco cuidar a un niño que tenía un nivel de autismo más alto que al niño que había tenido que cuidar anteriormente. Al principio no sabía muy bien cómo tratar con él, me resultaba muy difícil controlarlo. Pero no me rendí, quise ayudarle, y es así como, al final de las dos semanas, comprobé con alegría que podía controlar más fácilmente sus cambios de humor, que podía meterlo en el comedor sin problemas…

Es por eso que creo que tanto el compromiso, las ganas y la perseverancia fueron esenciales para completar esta experiencia CAS.
  • Mostrar habilidades de trabajo en equipo y reconocer los beneficios del trabajo colaborativo.
Donde más he podido reflejar esto es seguramente en mi proyecto de CAS. Si bien, en otro tipo de actividades he tenido que trabajar en equipo, donde más he podido aprender sobre esto es durante mi proyecto de CAS.

Gracias al proyecto he aprendido mucho sobre mis compañeros, pero sobre todo he aprendido a potenciar las habilidades de los demás y como así el trabajo es más eficaz. Creo que la clave de todo trabajo es el respeto hacia tus compañeros y eso es algo que los tres hicimos en todo momento. Además, todos contribuimos de alguna forma (al repartir las tareas) a que el día saliese lo mejor posible y gracias a las ganas de todos nosotros salimos contentos de nuestro proyecto.

En grupo es donde uno puede demostrar sus habilidades, pero sobre todo descubrir nuevas habilidades para resolver problemas o para ayudar a otros, que creo que fueron las mías.
  • Mostrar compromiso con cuestiones importantes global.
Creo que mi proyecto de CAS reflejó gran parte de nuestro compromiso con los problemas sociales importantes actuales. Sin embargo, aquí me gustaría hablar de mi paso por Ikaskide.

Como ya he comentado en mi blog anteriormente, Ikaskide es una asociación donde pretenden con distintos voluntarios, ayudar a en un lugar acogedor, a niños (muchos de ellos inmigrantes) con sus tareas ya que no tienen tanta facilidad en entenderla o sus padres no pueden ayudarlos. También realizan otro tipo de actividades, como enseñar español, pero yo fui voluntaria en el apoyo escolar.

Cuando una persona está desfavorecida con respecto al resto en cuestiones de educación, genera un problema global muy grande ya que le sitúa en peores condiciones que el resto de sus compañeros para conseguir los mismos objetivos. Gracias a este tipo de voluntariados se presta ayuda a quienes no tienen recursos para un profesor particular o tienen problemas para integrarse en la educación española, y de esta forma a través del respeto mutuo entre voluntario y niño, avanzar para que este último aprenda.
  • Reconocer y considerar el aspecto ético de las decisiones y las acciones.
A lo largo de estos años he tenido que tomar distintas decisiones, pero creo que donde más ha podido intervenir mi ética en la toma de mis decisiones es cuando fui a Kenia. Puede sonar cliché, pero la verdad es que fue ahí donde me plantee muchas cosas.

Por ejemplo, como ya conté en mi reflexión de Kenia, hubo un día que nos propusieron ir de Safari aprovechando que estábamos en Kenia. Yo era algo que ni siquiera me había plantado hacer ya que la finalidad del viaje, como voluntarios, era ir a ayudar y es ahí cuando me plantee, hasta qué punto era ético ir de Safari cuando ese no era el objetivo del viaje y había tanta gente a la que podíamos ayudar.

Al final realizamos el safari, y después de pensarlo, a mi modo de ver es otra forma de ayudar a lo keniatas ya que la principal fuente de economía de ese país son los safaris y consumiendo de esta forma también les ayudamos.

En otra ocasión cuando decidimos ducharnos de forma más moderada para conservar el agua, me di cuenta de que yo cuando volviese a pamplona tendría a mi disposición toda el agua que quisiese, pero después de haber vivido esta experiencia me doy cuenta que no es ético, en mi opinión, gastar semejantes cantidades cuando hay mucha otra gente que tiene que prescindir de la ducha para poder comer.

En todas las áreas, pero especialmente en la de servicio, y, por lo tanto, cuando fui a Kenia, me he cuestionado el aspecto ético de las cosas que hacemos, creo que es algo muy importante que se aprende gracias a esta asignatura y por eso considero que es tan buena.


Comentarios

Entradas populares